05/02
El tren a Uyuni partía a las 15:30, por eso me tomé el día libre y dormí tranquilo hasta las 10:30. Después de un desayuno preparo el bolsón y la mochila, quedando lista para llegar y hacer la excursión al salar. Por suerte fui precavido y fui temprano a la estación, la burocracia de la aduana me costó 3 horas de filas donde un solo gendarme tomaba los datos de alrededor de 250 personas que queríamos cruzar la frontera.
El tren fue un lujo para mi sorpresa, inclusive mucho mejor que el me llevó hasta San Miguel de Tucumán. Tenía servicio de comedor, video y baños e instalaciones muy limpias. El valor del pasaje desde Villazón hasta Uyuni fue de 63 Bs. ($31,75).
En Uyuni como era de esperar, había mucha gente ofreciendo hospedaje e inclusive los paquetes de excursiones para el Salar. Esa misma noche dejé todo contratado para levantarme y solo preocuparme por el desayuno. El valor aproximado de la excursión es de 500 Bs. ($250)
01 de Febrero.
El contingente que iba a explorar las salinas estaba compuesto por Alex (chofer, guía, BOL); Alejandro (Profesor de biología, ARG); Abraham (Guardaparques, ESP); Julia y Alan (Estudiantes, ARG), Lou (Ecóloga, FRA); Lidia (Enfermera, ARG) y yo. Todos en una camioneta 4×4 con solo lo necesario para vivir los 3 días, agua, galletitas y algunas frutas, del resto se encargaba la agencia.
Nuestra primera parada fue el cementerio de locomotoras que se encuentra en las afueras del pueblo. Se encuentran allí como un supuesto honor que le realizan al pueblo por su labor que tuvo en los traslados de minerales hacia Atacama (Chile). Para mí, se lo han dejado como chatarrero ya que se encuentran absolutamente oxidados y pintados con aerosol, aunque algunas tengan inscripciones muy ciertas.
Luego de tanto metal oxidado, arribamos al pueblo de Colchani. Este pueblo tiene unas 50 familias y básicamente su economía se basa en la explotación del salar. Solo ellos tienen la habilitación para trabajar, refinar y exportar la sal a nivel nacional.
Luego, el guía nos llevo hasta el propio Salar de Uyuni. El salar de Uyuni o de Tunupa es, con sus 12.000 km², el mayor desierto de sal del mundo. Está situado a unos 3.650 metros de altura en el Departamento de Potosí, en el Altiplano de Bolivia, sobre la Cordillera de los Andes. Este inmenso salar se formó hace 40.000 años cuando un terremoto dejó encerrado al Lago Ballivián.
Alex manejó 80 kilómetros por el desierto blanco y cuando ya estaba durmiéndome por la brillante monotonía arribamos a la Isla de Pescado o Incahuasi. Esta isla se encuentra en el medio del salar y se la llama así por la forma que presenta. En ella hay cactus que pueden llegar a los 10 metros de altura. Esta isla pertenece a una reserva natural por lo cual tuvo que abonarse 15 Bs. extras ($7,50).
Esa misma tarde nos alojamos en un hotel de sal en el pueblo de Puerto Chuvica. Fue muy rara la sensación de estar rodeado de sal, inclusive las mesas del comedor o las camas estaban compuesto del mismo mineral.
Esa noche el pueblo se vistió de fiesta para celebrar las vísperas de la Virgen de la Candelaria. Frente a la Iglesia se encontraban las trompetas, bombos y tambores que acompañaban a un pueblo alrededor del fuego mientras que las cholitas pasaban persona por persona convidando su “singani”, una bebida alcohólica a base de uva, alcohol y leche evaporada, un poco para la pachamama y el resto, adentro!
02 de Febrero.
La camioneta nos llevó hasta un pueblo llamado San Juan, donde podríamos reabastecernos, de ahí en adelante los productos eran escasos y caros.
La siguiente parada fue el Volcan Ollagüe, el mismo se encuentra activo en el límite entre Chile y Bolivia y tiene una altura de 5.870 MSNM.
Esta excursión tiene aparte del salar la visita a varias Lagunas. Todas tienen gran cantidad de flamencos y un entorno de bórax, un mineral no metálico que se utiliza en detergentes, suavizantes, jabones y desinfectantes. Las lagunas más importantes son la Cañapa, Hedionda, Honda, Colorada y Verde.
La excursión también atraviesa el desierto de Siloli el cual nos deja frente a una montaña de 7 colores y el famoso árbol de piedra, generado por los altos vientos de la zona que pueden alcanzar los 150 km/h. Ambos se encuentran en la Reserva Nacional de Fauna Andina “Eduardo Abaroa”. Para ingresar a esta reserva se debe abonar 30Bs. extras ($15).
Nuestra segunda noche fue en el hotel “San Marcelo” a unos kilómetros de la laguna colorada. El mismo se encontraba a casi 5.000 MSNM, lo que hizo que la tarde y noche fueran congeladas.
03 de Febrero.
Bien temprano, a las 04:30 nos despertaron y sin desayunar fuimos hasta los géisers. Hay uno artificial, generado por el gobierno boliviano para la implementación de una turbina generadora de electricidad y las naturales que son como pequeñas arterias que conectan la tierra con la lava volcánica.
A las 6 de la mañana llegamos a las termas de Polques. El agua se encuentra a una temperatura de 40º pero el exterior aún estaba por debajo de los 5º. Con mucho esfuerzo y voluntad tomé la posta e inauguré el día de baño termal. Desde este piletón vimos como salía el sol por entre las montañas y m
edia hora después el desayuno estaba esperando en el refugio.
La excursión culmino con un almuerzo en un pequeño pueblo llamado Villa Mar y un paseo por el pueblo San Cristóbal, pueblo que se fundó hace 8 años tras el descubrimiento de plata en uno de sus cerros. Repitiendo la historia de fuga de plata, esta mina pertenece a una empresa Canadiense.
De regreso a Uyuni, tomo un colectivito que tuvo mil peripecias para llevarme hasta la histórica ciudad de Potosí.
04 de Febrero.
De noche ya se podía ver la belleza de la ciudad. Por la mañana salgo a recorrer la Plaza de Armas y averiguo para recorrer las minas. Quería realizar este recorrido sin la intervención de una agencia de viajes dado que no considero divertido ni alegre ni gracioso la historia que conlleva este cerro. Lamentablemente por accidentes que hubo, el gobierno implementó que solo las agencias de turismo podían realizar el circuito. Fue así que aboné mis 40Bs. ($20) que me otorgaron la entrada, equipo de seguridad y el guía.
Antes de detallar la excursión voy a dejar algunas transcripciones de Eduardo Galeano, de su libro “Las venas abiertas de América Latina” para entender un poco más el contexto de las minas.
“En 1545, el indio Huallpa corría tras las huellas de una llama fugitiva y se vio obligado a pasar la noche en el cerro. Para no morirse de frío, hizo fuego. La fogata alumbró una hebra blanca y brillante. Era plata pura. Se desencadenó la avalancha española.”
“A comienzos del siglo XVII, ya la ciudad contaba con treinta y seis iglesias espléndidamente ornamentadas, otras tantas casas de juego y catorce escuelas de baile. Los salones, los teatros y los tablados para las fiestas lucían riquísimos tapices, cortinajes, blasones y obras de orfebrería; de los balcones de las casas colgaban damascos coloridos y lamas de oro y plata. Las sedas y los tejidos venían de Granada, Flandes y Calabria; los sombreros de París y Londres; los diamantes de Ceylán…”
“Potosí contaba con 120.000 habitantes según el censo de 1573. (…), la misma población que Londres y más habitantes que Sevilla, Madrid, Roma o París. Hacia 1650, un nuevo censo adjudicaba a Potosí 160.000 habitantes.”
“Según el marqués de Barinas, entre Lima y Paita, donde habían vivido más de dos millones de indios, no quedaban más que cuatro mil familias indígenas en 1685. El arzobispo Liñán y Cisneros negaba el aniquilamiento de los indios: «Es que se ocultan –decía– para no pagar tributos, abusando de la libertad de que gozan y que no tenían en la época de los incas».”
El guía nos condujo hasta la calle Hernández, una de las calles más peligrosas del mundo ya que se vende libremente a lo largo de 10 cuadras los cartuchos de dinamitas que utilizan en los socavones. Allí compramos hojas de coca, cigarrillos y dinamita para entregar a los mineros.
Sentí algo de temor de simplemente ver la bocamina, la entrada de los socavones, esa entrada en la que millones de aborígenes y esclavos negros entraban a trabajar y pocos salían con vida a causa de silicosis u otras enfermedades a causa de la constante respiración de gases tóxicos.
Hemos recorrido 5 niveles esquivando grandes pozos y descendiendo por lugares imposibles. La temperatura en el interior de la mina puede variar unos 45º C entre el exterior y los niveles más bajos. Cada metro que se desciende en la mina implica un aumento de humedad y disminución del oxígeno. Los mineros trabajan allí largas horas solamente acompañados por un compañero, hojas de coca, cigarillos, alcohol puro (96%) y el resguardo del Tío. Este es el Dios que adoptaron los indígenas en la época colonial. Él es el dueño y amo de las minas, los mineros todos los días acuden a él para brindarle sus hojas de coca, su alcohol para que les otorgue una buena producción de minerales. Se le debe tener respeto ya que puede ser bueno y generoso por momentos, como maligno y avaro en otros. Vengativo, agradecido y, por sobre toda las cosas, mestizo en más de un sentido, el TÍO representa, en el imaginario minero del altiplano boliviano, al ser sobrenatural más importante, activo, respetado y temido entre la gente.
Amigos, es este el punto clave de mi viaje, es esta ciudad la que primordialmente quería conocer. Me voy maravillado y contento por poder tener de cerca lo que mucho tiempo había tenido solo por lectura. Espero poder haber contagiado un poco esta aventura y sobretodo haber despertado algo en ustedes para que investiguen y lean un poco más sobre esta historia de fiebre de plata y muerte.
Detalle del último tramo recorrido:
| Fecha | País | Desde | Hasta | Dist. recorrida | Kms. Totales |
| 28/01/2009 | Uyuni | Potosí | 0,00 km | 1112 km | |
| 31/01/2009 | Villazón | Uyuni | 0,00 km | 1112 km |
31 de Enero.
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| 07) La Quiaca 29-01-2009 Potosí 05-02-2009 |
Un abrazo desde Potosí.
Mauricio
MAURICIO O MAURI , yo no te voy ha alagar como tan bien lo hace esa bella dama del comentario anterior, por que he notado en tí en tu karma , en tu alma la MUY BUENA APTITUD para trazar y relatar tus VIAJES, mismo que la dama Ari , vanesa Etc, lo que me enorgullece de tu viaje y de tus inquietudes ES
Siii cosita, recorrer cada calle y las costumbres de esta gente me rememora el viajesote que hicimos el año pasado. Hasta como me dijiste recién por teléfono, el olor a cerveza seca afuera de la Iglesia, el mismo botecito, el recorrido lento hasta la Isla etc. Este es el comienzo de recorrer cada lugarcito en el que nos llenamos de vivencias y energías. Próxima parada, Puno y luego Cuzco. Falta poco para el reencuentro y para que también seas, aún más, parte de este proyecto que organizamos juntos por mucho tiempo.
Te amo cosita y comienza la cuenta regresiva!
Mauri
Hola mi amor!!!!
Ya estás en Copacabana.. y si dios quiere (y si seguis reciebiendo todas las pilas que yo te mando) pronto estaràs recorriendo sobre ruedas los lugares maravillosos que visitamos juntos hace un año. Espero que te sirvan esos lugares “familiars” para recargarte la energia como nos pasó a los dos cuando estimos allá. Yo ya estuve mirando las fotitos que habíamos sacado y te juro que reviví con mucha intensidad cada paseo y cada rincón mágico que visitamos…
Sigo acá corazón.. pero ya esperando que pasen rápido los días que nos separan.. Te extraño, sabías? Y sueño mucho con vos y con ese abrazo eterno que nos vamos a dar para no separarnos más.
Estoy muy orgullosa de vos.y se me infla el pecho cada vez que hablo de vos, sabelo corazón.
Te amo más.. lo sabés.
¡Ay, Potosi! Yo he estado en España, tengo grandes amigos españoles, pero solo pensar en Potosi realmente hacen que surjan los insultos más primarios hacia la Península Ibérica. Mauricio, que buen viaje, que bien lo estás contando. Gracias por compartirlo, y ojalá lo sigas disfrutando.
Mau que alegria saber que estas disfrutando al maximo de tu viaje!!!!! Tus post estan buenisimos… tienes madera de escritor
Desde Venezuela te envio un beso bien grande y mis animos para que sigas pedaleando cada dia con mas fuerza hasta completar tu sueño.
Mauri!
Hasta La Quiaca y Villazón conocía. Leí todo lo que contaste de Bolivia y ví las fotos… realmente INCREIBLE! no imaginé que había tantos paisajes, lugares e historia tan interesante para conocer ahí. Me mató el salar, la inmensidad, la isla de pescado… increíble también el hotel de sal!
Gracias por tu relato, la verdad está muy bien contado y con los links a las fotos está buenísimo porque podemos ver y entender lo que mostrás.
Te cuento que el 19 o 20 de Febrero me voy una semanita a Miami (para variar), y por ahí me tomo un barquito hasta Bahamas, ando con ganas de hacer “nada” y de tirarme como morsa en la cubierta de algún crucero… o sea… viste tu onda de viaje? bueno, el mío nada que ver… :-p nada de cultura, nada de aventura, aguante la frivolidad de Miami, las camisas de leopardo y los flamencos rosados de plástico para colocar en el balcón! cómo me gusta la mersada!!! jajajaja!
un abrazo mauri y gracias de nuevo por un relato tan interesante y las fotos espectaculares!
cONTINUANDO , lo que me enorgullece ….de tu relato es que YO MIRKO CORTEZ soy nacido y de padres de esa Zona de américa, LA QUIACA , precizamente soy hijo de un conocidísimo industrial minero de la Provincia de Jujuy, pero te aclaro que juego la paleta y trato con jovenes como tu y , y0 tengo 56 y , muchos , pero muchísismos jovenes los veo son tán huequitos cultural-mente que por tu relato he inquietud o motivacion cultural ME SORPRENDE , creia que ya no habia gente asi y menos entre los jóvenes, tengo muchisimos recuerdos y anédotas para transmitirte si te interesan en honor a las verdades verdaderas, si gustas … tienes mi email-. .. Un Abrazo desde Salta donde vivo Ok-