Mauri en bici

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Europa 2011

Bicchieri pa’ casucha!

de 2011 a las 22:22 hs.

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Posteado por Mauricio Gelves

5 Comments

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Salir de Génova fue un golpe durísimo, pero poco a poco la balanza se fue equilibrando. Encontrar paisajes únicos, ciudades muy antiguas, una nueva amiga de CS y el encuentro con mi mejor amigo Marcos y su mujer Gisela.
Los primeros kilómetros y la primer estadía fueron casi un retiro espiritual. Rutas alternativas que me llevaron por los acantilado de Cinque Terre con durísimas subidas y un tráfico inexistente, pero me dieron la tranquilidad y el silencio necesario para meditar sobre todo lo sucedido en días anteriores. Para cerrar el día, encuentro un pequeño paraíso en el pueblo de Lerici, “Baia dei silenzi”, un rinconcito en el mundo que me estaba esperando con los brazos abiertos para acobijarme durante una noche más de este viaje que ya va tomando tintes de finalización.

Una novia de blanco, eso representa la ciudad de Carrara. Capital mundial del mármol. Aceras, estatuas, exportaciones, mesas y hasta el polvillo de la calle se tiñen de claro. Pero el regalo que me tenía preparada la ciudad, fue la vuelta a la llanura. Después de muchísimos kilómetros, volvía a encontrarme con terrenos meramente planos y velocidades promedios que creía olvidadas. Tres jornadas con kilómetros superiores a las tres cifras son la prueba necesarias para demostrarlo.

En Lucca me estaba esperando una amiga. En realidad no nos conocíamos, pero desde muchos kilómetros antes yo ya la sentía como tal. Y no me equivoqué. Sabrina es Científica de la Paz, carrera que no conocía hasta llegar a esta ciudad, viajera, excelente cocinera, anfitriona de lujo y con una tonada sevillana que añoraba volver a relucir.
Entre charlas y sus “pitis” (cigarrillos armados) fue mostrándome su forma de ver la vida. Un presente con paz, un futuro de viaje que duraría varios meses y un trabajo que le permitía subir los escalones hacia esa meta. El destino del gran viaje:

- Aún no lo sé. Más adelante veo, pero eso es lo que menos me preocupa. – Sin duda, estaba frente a una persona de las que me gustan, esas de las que realmente escapan de la “estabilidad ” y “seguridad” para vivir los sueños hoy mismo.
Me alegré al sentirme triste cuando me despedí de Sabrina. Esa tristeza me hizo saber que esos tres días no fueron en vano. En Lucca dejaba a una amiga.

Tuve la posibilidad de viajar con la bici hasta Pisa, que distaba unos 20 kms de Lucca. Estuve 30 minutos y me volví. Me estoy convirtiendo en TurismoEmpaquetadoFóbico. Preferí comer unas frutas frescas en una estación de servicio, que estar observando cientos de turistas intentando sostener en vano la inminente caída de la torre de Pisa. Discúlpen si con esto hiero a alguien, pero soy sincero con mis sentimientos.

Un caso similar me sucedió en Florencia. Ya no tengo dudas, la ecuación es muy simple. A mayor grado turístico de la ciudad, peor es el trato humano. Recorrí la ciudad, me maravillé con sus esculturas, me asusté con los despilfarros católicos, saqué casi nulas fotos y preparé todo lo necesario para el encuentro con Marcos y Gisela.

Saqué, sin que ellos supieran, un pasaje en el mismo tren, para darles una linda sorpresa a bordo. Como no me gustan las cosas simples, tomo el tren equivocado. De esto me doy cuenta recien a la hora y media de viaje, pero las estrellas aún tenían todo controlado por mí. Un simple cambio de tren en Bologna y el problema fue resuelto. Solo me restaba caminarme los 6 vagones en busca de los viajeros. Esquivando bultos, valijas, personas de todas las razas existentes y rodeado de un aire turbio y pesado, encuentro a esta linda parejita mercedina.

- Mirá quien está aca!! – Dijo Marcos con mucha sorpresa y sin entender absolutamente nada de la situación.

Felicidad absoluta, entre besos y abrazos de reencuentro con personas tan queridas para mí.
Mayor aún es mi felicidad, el saber que van a realizar un trabajo voluntario que los hará crecer como profesionales y en una ciudad por demás de linda, bañada por las aguas del Mar Adriático y con planes de viajes por todo el viejo continente.
Tres mercedinos lindos reunidos en un punto del planeta, muy distante de su ciudad natal. Idiomas cruzados, palabras inventadas, copas de vinos y comida fatta in casa. Ingredientes necesarios para tener unas excelentes vacaciones dentro del viaje en bici. No necesito de más nada. Tengo todo lo que necesito a mi alcance.

Vi lascio un abraccio forte!
Mauri :)

Fotos:

MEB 2011 – 08) Génova – Trieste

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Comentarios

Posteado por Anatolia - el día 26/05/2011

What nice event, lo encuentro con Marcos y Gisela….continua viaggiando.
Un abrazo muy grande!!!
:-)

Posteado por mamá - el día 22/05/2011

Esto si que fué hermosa sorpresaaaa.La verdad que estuviste bárbaro con la idea me imagino la cara de los chicos al verte jajajajaj BUENISIMOOOO lo tuyo.Besoooooosssss

Posteado por matu - el día 19/05/2011

Chicos estamos re contentos de su encuentro ya que Mauri en casa se les caian las lagrimas al hablar de ustedes , pasenla lindo y disfruten , los esperamos como siempre,
Mati. Naty y Cami

Posteado por Juani - el día 19/05/2011

Manga de putosss, que lindo lugares papá !!!!!
Como los envidiooooo, que bien que la pasan cheeee!!!!!!!!!! Abrazo a los dos.

Posteado por Marcos - el día 18/05/2011

Uds se preguntaran porque “brichieri pa´casucha”. yo les cuento. la primera cerveza bebida en Trieste venía en un vaso (brichieri) por demás de lindo, por lo que, en un arrebato de argentinidad Julian (amigo mercedino que nos acompaña) quiso advertir al mozo (camarieri), con esta frase, sobre el destino del vaso