29/05
No tengo bien exacto en memoria cuando fue el momento que, junto a Marcos y Pato, hicimos la promesa.
Lo que sí recuerdo a la perfección, es que fue una de esas noches en las que teníamos un par de copas de más. Seguramente habrá sido en la época en la que salíamos con muy poco dinero, pero que sabíamos a la perfección como invertirlos. Vino en caja, sobrecitos de jugo, algún casette de los redondos y a tirar para adelante que la noche es larga.
Son en esas noches en donde se realizan las grandes promesas, donde se deja en la mesa todos los sueños a realizar.
- Vamos a prome… a prometernos que nos vamos a ir de vacaciones juntos a Europa, los tres, vos, Marquitos y yo. Imaginate, llegamos allá y la rompemos. – Pato tiraba la frase entre hipos entrecortando la frase y denotando su frágil estado. Nosotros no estábamos mucho mejor que digamos.
Sabíamos que era una promesa un tanto difícil de llevar a cabo, no solo por el dinero sino también por los tiempos de cada uno. Pero a pesar de eso, mantuvimos la esperanza y aceptamos el trato.
Para ese entonces, nuestro historial de viaje se reducía a escasos días de carpa en San Bernardo y Necochea, ninguno tenía trabajo fijo ni carreras finalizadas, pero la esperanza es lo último que se pierde.
Hoy, después de tantos años, ese locura de nenes se cumple en parte. Nos encontramos con Marcos en Italia para vivir unos diez días increíbles. Si bien nos faltó Patito, sé que no demorará mucho tiempo para que el sueño se complete.
A pesar de tener treinta años, de que Marcos esté casado, de que ya tengamos estudios y trabajos… en el fondo seguimos siendo los mismos personajes que pasabamos horas en la plaza San Martín, siguiendo los consejos del Padre Mario o detrás de algun equipo de música escuchando hitazos de Serú Girán, Pescado Rabioso o Los Gatos. Lo único que cambia es la escenografía. Y que buen técnico que tenemos.
Para esta obra en particular, nos ideó una playa en Trieste, con una canchita de basquet. Jugamos en pareja contra unos italianitos de nueve años y luego de perder, pagamos honradamente la Coca Cola que habíamos apostado. También colocó un mar cristalino, algo fresco, pero con una fuente de agua dulce que contrarrestaba el calor. Dibujó un atardecer con cervezas y lo coronó musicalizando con Pink Floyd de fondo. Para el capítulo de amor, armó todo un set veneciano a la perfección, con vaporeto incluído. Luego del intermezzo y para finalizar, el maestro carpintero nos regaló un hermoso paisaje en Rovinj, Croacia. No sé que dirá la Academia, pero yo lo nominaría para un Oscar.
Me encantaría que esta hermosa pareja se quede a vivir en Italia, no solo para poder compartir mucho más con ellos, sino también para estar más cerca del sueño que una vez tuvimos.
¡Gracias Marquitos y Gi por ser mis amigos!
¡Los quiero mucho!
Mauri
Fotos:
![]() |
| MEB 2011 – 09) Venezia – Croacia – Firenze – Perugia |
Mapa Actualizado:
QUE OLVIDADA TENÉS A MAMÁ……. PERO ESTÁ TODO BIEN IGUAL, SE VE QUE ESTÁS DE DIEZ, Y ESO ES LO QUE IMPORTA. POR ACÁ ESTAMOS BIEN Y ESPERANDO QUE EL TIEMPO PASE PRONTO PARA TENERTE ENTRE NOSOTROS CONTANDONOS TUS VIVENCIAS DE VIAJE TE QUEREMOS Y TE EXTRAÑAMOS.BESOOOOOSSSSSSS
Mauricio, me alegro de que sigas con tu viaje.Animo y disfrutalo mucho tio. Suerte!!!!!
Saludos des de Reus!!